COVID-19: Manifestaciones cardiovasculares y curso clínico de la infección

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Manifestaciones cardiovasculares y curso clínico de la infección por COVID-19. Los brotes precedentes de enfermedades por coronavirus como han sido el SARS (síndrome respiratorio agudo severo) y el MERS (síndrome respiratorio del medio oriente), se asociaron con una alta carga de comorbilidades y complicaciones cardiovasculares. Las complicaciones cardiacas más frecuentes en SARS fueron hipotensión, miocarditis, arritmias y muerte súbita (MS). Además, el MERS se asoció con miocarditis e insuficiencia cardiaca.

Manifestaciones cardiovasculares: daño miocárdico por COVID-19

La infección por coronavirus COVID-19 parece que tiene manifestaciones similares. Las autopsias de pacientes fallecidos por complicaciones del COVID-19 han puesto de manifiesto infiltraciones miocárdicas por células intersticiales mononucleares. Las infecciones por COVID-19 se han asociado con un incremento en sangre de biomarcadores de daño cardiaco. El daño miocárdico y el incremento en los niveles de biomarcadores se han asociado con miocarditis inducida por la infección y con isquemia.

En un estudio por Shi et al. En 415 pacientes de los cuales 57 murieron, el daño miocárdico fue un hallazgo frecuente (19.7%). En los pacientes que fallecieron, un 10.6% tenían enfermedad coronaria, un 4.1% tenían insuficiencia cardiaca y un 5.3% tenían enfermedad cerebrovascular. Además, en modelos de ajuste multivariable, el daño miocárdico se asoció de forma significativa e independiente con una mayor y más significativa tasa de mortalidad HR 4.26). De forma similar, en un estudio de Guo et al, los niveles elevados de Troponina T por daño miocárdico se asociaron de forma significativa con mayor mortalidad. Estos pacientes eran más frecuentemente varones, con mayor edad y más comorbilidades como por ejemplo la hipertensión arterial y al enfermedad coronaria. Las infecciones por COVID-19 más graves se asocian también potencialmente con arritmias, en parte por la relación con la miocarditis infecciosa.

Curso clínico: posible aumento del riesgo cardiovascular por COVID-19

Además de complicaciones agudas, la infección por COVID-19 puede también relacionarse con un aumento del riesgo cardiovascular a largo plazo. Es conocido que en pacientes con neumonía, el estado de hipercoagulabilidad y actividad sistémica inflamatoria pueden persistir durante un largo tiempo. Incluso, los estudios de seguimiento de la epidemia SARS demostraronque los pacientes con historia de infección por SARS tenían frecuentemente hiperlipidemia, anomalías cardiovasculares ó alteraciones del metabolismo de la glucosa. Sin embargo, el SARS se trató con bolos de metilprednisolona que pudieron ser la explicación de la perturbación a largo plazo del metabolismo lipídico en vez de una consecuencia de la infección per sé.

Naturalmente, no se conocen aún efectos a largo plazo de la infección por COVID-19, pero dados los antecedentes del SARS, queda justificada una estrategia de vigilancia cardiovascular y metabólica a largo plazo de los pacientes que han padecido una infección por COVID-19.

Fuente: https://www.escardio.org/Education/COVID-19-and-Cardiology/ESC-COVID-19-Guidance, Andreini D, Arbelo E, Barbato E, Bartorelli A, Baumbach A, Behr E et al.

© The European Society of Cardiology 2020

Resumen y traducción: Lorena Ruiz Bautista, PhD. Cardiología.

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